Cuba y sus lazos con América Latina y el Caribe, 1959
Cuba fue navegando entre las dos superpotencias de la época, manteniendo una opción de política exterior independiente, primero durante las tres décadas de apoyo soviético y después cuando atravesó un período de austeridad extraordinaria y sin el poder militar. Se distinguen tres períodos: uno de fervor revolucionario que comprende la mayor parte de los años sesenta, las dos décadas siguientes de diplomacia pragmática, y finalmente el período después de la Guerra Fría de diplomacia de soft power (brigadas y facilidades médicas, campañas de alfabetización y sus buenos oficios durante negociaciones de paz). Cuba jugó un papel preponderante en la creación del alba, la Celac y otros foros multilaterales y normalizó sus relaciones con los Estados Unidos. Durante los años del pink tide gozó de la simpatía de muchos gobiernos en la región y contó con un fuerte apoyo económico de Venezuela. Pero en los últimos años cambió el contexto regional considerablemente. En la región cuenta con mucho menos países amigos y algunos de ellos confrontan crisis internas profundas.
A finales del siglo xx Cuba ganó un amigo formidable en Hugo Chávez, quien, una vez presidente venezolano, fortaleció considerablemente la economía cubana y contribuyó, mayoritariamente como (co)financiador las aspiraciones internacionalistas. Chávez y Fidel Castro habían desarrollado una amistad y política que se transformaba en una duradera relación de compañeros de lucha a lo largo de los años. En sus primeros años como presidente, Chávez fue fuertemente influido por el icónico Fidel Castro. Pero de alumno se graduó a socio y financista de nuevas iniciativas conjuntas.
En 2004, Chávez y Castro habían formalizado la relación de amistad en un acuerdo que se conoce como el alba, la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América, que luego abarcaría a otros gobiernos socialistas e izquierdistas afines en América Latina y el Caribe. Los líderes cubanos y venezolanos incluso pensaron seriamente en avanzar hacia una especie de nueva unificación política. Carlos Lage, secretario ejecutivo del consejo de ministros y vicepresidente del Consejo de Estado, declaró en octubre de 2005 en Venezuela que «solo había un país con dos presidentes» (citado en Pérez Marcano y Sánchez García, 2007, p. 176). En octubre de 2007, Chávez lanzó la idea de una confederación cubana-venezolana:
Deberíamos mirar más allá. En un futuro próximo nosotros, Cuba y Venezuela, podríamos establecer perfectamente una confederación de repúblicas.
Pero nunca se implementó. Venezuela y Cuba tenían dos economías decididamente diferentes, una estructura política diferente, y la sociedad venezolana ya estaba fuertemente polarizada. Venezuela y Cuba optaron por la ampliación del alba. En 2006 se unió Bolivia, al alba, después de la victoria electoral de Evo Morales. Cuando Daniel Ortega asumió de nuevo la presidencia de Nicaragua en 2007, este país también solicitó la membresía. Dominica entró en 2008, seguido en 2009 por Ecuador, San Vicente y las Granadinas, Antigua y Barbuda. En 2012 dos nuevos miembros, Surinam y Santa Lucía fueron admitidos. Después de la afiliación de Honduras en 2008 hubo un golpe militar que derrocó al presidente Zelaya y retiró su membresía (2009).
En los últimos años, en las votaciones contra el embargo americano en la Asamblea General de las Naciones Unidas llegó a tener solamente dos votos negativos: el de los Estados Unidos y el de Israel.
Dejó en los últimos cinco años de ser un país influyente en la región latinoamericana. Se transformó el panorama político en la región de manera sustantiva a partir de 2013. Se terminó el pink tide. Los gobiernos de izquierda y de centroizquierda desaparecieron en Argentina, Brasil, Chile, Perú y Paraguay, para ser sustituidos por gobiernos de derecha o ultraderecha. El modelo económico dominante en América Latina es del neoliberalismo. El gobierno venezolano tenía que terminar sus subsidios que en los años de Hugo Chávez habían sido considerables. Paralelamente se disminuyó el peso de aquellas organizaciones en las que Cuba tenía una voz bien escuchada: la estatura del cds y de la Celac declinó junto con su influencia. El gobierno de Venezuela bajo Maduro y de Nicaragua bajo la pareja Ortega-Murillo llegaron a ser parias internacionales.
Hasta el propio alba parece estar en crisis: Ecuador, tras retirarse como país garante de los acuerdos de paz en Colombia, anunció que difiere considerablemente de la postura del alba con respecto a la crisis de Venezuela. La crisis profunda económica y política en Venezuela, el endurecimiento del régimen, la emigración masiva afecta a toda la región. El gobierno de Nicaragua está confrontando una crisis de credibilidad y utiliza formaciones paramilitares para combatir a sus adversarios internos.
Durante décadas la imagen de país progresista y no imperialista permitía a Cuba tener una proyección internacional más grande de la que le correspondía en relación del tamaño de su población, su territorio y su economía. Continuó en la región durante el período del pink tide. Sin embargo, en este momento Cuba tiene un nuevo presidente, un nuevo gobierno, una nueva asamblea, una nueva constitución. Y tiene que operar en un nuevo contexto latinoamericano y caribeño.
Cuba: cómo afectarán los "ambiciosos" cambios de su economía que promueve el gobierno.
El gobierno cubano quiere cambiar radicalmente la economía de la isla y ha emprendido reformas sin precedentes desde el triunfo en 1959 de la Revolución liderada por Fidel Castro.
Este año comenzó con la implementación de la "unificación monetaria" que conllevó la desaparición del CUC, una de las dos monedas de curso legal, y se tradujo en una espiral inflacionaria en la isla.
Y a principios de este mismo mes de febrero, se decretó una ampliación de las actividades en las que se permite el trabajo por cuenta propia, que pasan de 127 a más de 2.000, lo que aumentaría significativamente el papel del sector privado en la economía.
Apegada durante décadas a un modelo de planificación central de inspiración soviética, las reformas cubanas buscan una modernización de la economía cuyo diseño lleva en realidad ya años plasmada en los documentos oficiales del Partido Comunista Cubano (PCC).
Por qué ahora👐
Golpeado por la caída de los ingresos del turismo a causa de la pandemia de coronavirus, el producto interno bruto de la isla se contrajo en 2020 un 11% y los cubanos se han acostumbrado en los últimos meses a convivir con la escasez de productos básicos y a las largas colas para abastecerse.
Qué economía quiere el gobierno en Cuba
Cuando se aprobaron los lineamientos, el PCCC declaró que el objetivo era "actualizar" la Revolución cubana, pero sin renunciar a la planificación central.
"Cuba marcha hacia una economía mixta, en la que la iniciativa privada conviva con el Estado, que seguirá controlando sectores estratégicos"
La incertidumbre en Cuba tras la decisión del gobierno de dejar de recibir dólares en efectivo (y a quién afecta)
Mario Barrera dice que hace años que dejó de entender cómo funciona la economía de Cuba, pero que ahora llegó el punto en que está por "volverse loco".
"Cuba está difícil de entender. Primero te dicen que se va el CUC (la doble moneda), que las cosas serán por dólares… y unos meses después vienen y te dicen que ya no más dólares", lamenta en conversación telefónica con BBC Mundo el habanero, que asegura que vive de las remesas que le envía su familia desde EE.UU.
"Un día se peinan y al otro se hacen los papelillos. Ahora no sé qué me haré con el dinero, qué se harán mis hijos para mandarme algo para tratar de hacernos la vida aquí un poco más fácil", agrega.
Barrera se refiere a la decisión del gobierno de Cuba de dejar de aceptar "temporalmente" desde este lunes dólares en efectivo, en una medida que es vista por economistas como la más restrictiva impuesta sobre la moneda estadounidense desde que estuvo penalizada durante parte del gobierno de Fidel Castro. junio 2021.
¿Qué ha dicho el gobierno?
Desde 2019, el gobierno cubano dio pasos visibles hacia la dolarización de la economía con la apertura de tiendas en MLC, que en la práctica se convirtieron en el lugar al que los cubanos se vieron obligados a acudir para, de forma limitada, poder acceder a alimentos y productos de primera necesidad.
Luego, en julio de 2020, en medio de la pandemia, anunció que eliminaría el gravamen del 10% que había impuesto desde 2004 al dólar "para promover la circulación" de la moneda estadounidense.
"Esta es una medida que beneficia a todos los cubanos de dentro y fuera del país, (...) que se toma en medio del recrudecimiento del bloqueo (embargo) de Estados Unidos y permite darle más capacidad de compra al dólar", explicó entonces el ministro de Economía, Alejandro Gil, quien aseguró que era una decisión que llegaba "para quedarse".
"Esto no es ahora que vamos para atrás después", afirmó.
Casi un año más tarde, el gobierno de Cuba culpó otra vez otra vez al embargo, ahora para limitar nuevamente la capacidad de compra del dólar.
El BCC indicó que la nueva medida se tomaba "ante los obstáculos" a los que se enfrenta el país para "depositar en bancos internacionales los billetes en dólares recaudados en territorio nacional".
"Se ha llegado a una situación en la que para Cuba resulta cada vez más difícil encontrar instituciones bancarias o financieras internacionales dispuestas a recibir, convertir, tramitar o procesar el efectivo en moneda estadounidense", indicó.
No obstante, aclaró que únicamente afectaría al dinero en papel, dado que seguirá aceptando transferencias electrónicas.
Y al tiempo que directivos de la institución señalaron que la medida se debía a que el país tenía sus arcas "llenas de dólares que no podían utilizar", reconocieron que no contaban con liquidez suficiente para permitir la venta de la moneda en sus casas de cambio (incluso en los aeropuertos internacionales).
¿Qué más hay detrás?
Los expertos no tienen claro qué llevó al gobierno cubano a dar menos de 10 días para dejar de aceptar el dólar.
Los argumentos van desde una medida anti-inflacionaria, a presionar a EE.UU., a una posible flexibilización en el futuro cercano de las sanciones para lo que quieren ya contar con el dinero, o controlar el mercado negro del dólar (dado que las autoridades no venden desde hace tiempo esa divisa, los cubanos que no reciben remesas pagan altos precios por ella para poder comprar en las tiendas por MLC).
La mayor parte de los economistas consultados por BBC Mundo opinan que tal vez la principal razón detrás de la medida es un intento del gobierno de recoger una gran cantidad de dólares en el menor tiempo posible.
"Básicamente, creo que la intención es aumentar la liquidez de los bancos y por eso dan un plazo de tiempo muy corto, para obligar a la gente a tomar una decisión rápidamente. Es como un ultimátum para que no se piense mucho y vayan y depositen el dinero".
"Otro de los motivos puede ser tratar de comprar productos para abastecer las tiendas por divisas en las que hay una escasez tremenda, pero también se ha hablado que podría ser para pagar la deuda que tienen con el Club de París".
La misma mañana en que se anunció la medida, el Club de París, la organización que reúne a las principales acreedores de la deuda externa de la isla, anunció que había dado un nuevo plazo a Cuba para liquidar los más de US$5.200 millones que debe al organismo multilateral (cifra hasta 2019, última disponible) y cuyos plazos la isla no pagó en 2020.
BBC Mundo se comunicó con el Club de París para intentar conocer detalles sobre el nuevo cronograma de pagos, pero no tuvo respuesta antes de la publicación de esta nota.
En 2015, la organización multilateral le había condonado US$8.500 millones a Cuba.
¿A quién beneficia y a quién afecta?
Los expertos consultados por BBC Mundo coinciden en que el principal beneficiado con la medida es el gobierno de Cuba.
"Para el gobierno es beneficioso en muchos sentidos.
De acuerdo con el académico, la decisión aumenta la liquidez de los bancos, reduce de alguna manera la cantidad de dólares que está circulando en el mercado negro y, como los cubanos tienen que depositar la divisa en tarjetas que el mismo gobierno entrega, permite a las autoridades una mayor trazabilidad de la moneda, "saber dónde está y cómo la gente usa ese dinero.
"Esas personas o sus familiares en el extranjero tendrán que asumir la carga del cambio de divisas. Y la situación se hará incluso más difícil para el otro 35%, el que no recibe ninguna divisa y tendrá que pagar precios más caros para acceder a las tiendas por moneda libremente convertible para comprar alguna comida".
¿Se volverá el euro la nueva moneda dura de Cuba?
La dolarización parcial de la economía cubana -unido a la imposibilidad de acceder al dólar en los bancos o casas de cambio y los limitados viajes internacionales por la pandemia- conllevó a un creciente mercado negro de la moneda estadounidense, que se llegó a cotizar a tres veces el cambio oficial.
Tras el anuncio de la medida, el precio del dólar cayó (aunque sigue siendo dos veces el del cambio oficial), mientras una nueva moneda ha multiplicado su precio: el euro.
Actualmente la isla no es solo el lugar del mundo donde más alto se cotiza el euro, sino que incluso algunas casas de cambio en Miami se han quedado sin reservas del efectivo europeo por cubanos que tratan de comprarlo para enviarlo a sus familiares en la isla.
Ante esta situación, algunos economistas ven la posibilidad que se pueda dar una "eurización" en los mercados privados e informales.
¿Cuánto durará?
Tanto el Banco Central como medios oficiales alegaron que la medida tendría un "carácter temporal", aunque la condicionaron a un cambio de política del nuevo gobierno de EE.UU.
"La duración de esta medida dependerá de la eliminación de las restricciones que impiden el normal funcionamiento de los procedimientos de exportación de la moneda estadounidense", dijo el diario oficial Granma.
El gobierno de Cuba ha esperado infructuosamente desde enero pasado a que la Casa Blanca de Biden relaje algunas de las sanciones comerciales a la isla, a lo que Washington ha estado reticente tras las crecientes denuncias de violaciones de derechos humanos y arrestos de disidentes en la isla.
"La temporalidad de la medida es una de las grandes interrogantes, dado que nunca ha estado claro qué es temporal y qué no en Cuba", opina.
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